A más de diez años de su desaparición en Monterrey, el nombre de la modelo Gabriela Rico Jiménez volvió a generar conversación en redes sociales luego de las recientes revelaciones relacionadas con el caso de Jeffrey Epstein, lo que ha dado pie a nuevas teorías sobre lo que pudo haber ocurrido con su paradero.

En su momento, las autoridades atribuyeron el caso a un presunto brote psicótico; sin embargo, usuarios en plataformas digitales han retomado el tema, señalando que no existe un registro oficial que confirme qué ocurrió con Gabriela tras su detención. Pese a que el video del arresto se hizo viral y hubo cobertura mediática, no hay constancia de su ingreso a hospitales psiquiátricos ni documentación legal que esclarezca su situación.
La opinión pública se divide entre dos posturas: quienes sostienen que pudo haber sido víctima de una red de trata y explotación en el mundo del modelaje de alto perfil, y la versión oficial que llevó al cierre del caso sin una investigación más profunda. La ausencia de información verificable ha mantenido el caso envuelto en misterio y especulación.
El comité encargado del caso determinó que la interna todavía representa un riesgo para la sociedad, por lo que deberá continuar cumpliendo su condena.
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